Diferentes exámenes permiten diagnosticar un Cáncer de mama. Gracias a la información obtenida, es posible aplicar un tratamiento específico.
Gracias a la detección sistemática, el cáncer de mama se diagnostica de manera cada vez más precoz. Esta detección en una etapa primaria de la enfermedad permite, en la actualidad, sanar la gran mayoría de los cánceres de mama que no presenten metástasis.
El Diagnóstico
Examen clínico. Es la primera etapa del diagnóstico: consta de un interrogatorio, la palpación de las mamas y la exploración de los ganglios en la cavidad de la axila (cavidad axilar). El examen permite descubrir una anomalía que conduzca al médico a prescribir otros exámenes.
Exámenes complementarios. La mamografía (examen radiológico de la mama) permite detectar una protuberancia. La ecografía aporta información adicional acerca de la naturaleza de esta protuberancia.
Puede complementarse con una toma de muestra de algunas células de la lesión (citopunción), que confirma o descarta la presencia de células cancerígenas. Si persisten dudas sobre el carácter benigno o maligno de la protuberancia, es necesario realizar una biopsia (toma de muestra y luego análisis de un fragmento de tejido mamario).
